Era sabado, 9 de la mañana, y bien tempranito recibí la llamasda de chey para decirme que se iban a la playa de los molinos, la predicción no era ninguna maravilla pero ellos lo iban a intentar, así e que me puse en marcha, primero con un buen desayuno cargadito de cereales, lo mejor para un día como el que iba a tener, propocionan mucha energía que se va liberando poco a poco.
En la mitad de mi copioso desayuno recibo la llamada de chey, le han confirmado que en los molinos hay viento. Así que arrancamos, cargo todo el material en el coche, mi tabla, mi dos cometas, y el mochilón con neopreno y algo de ropa de refuerzo para el frío.
En plena autovía nos adelanta Dani, y llevo a chey comiendome el culo con su furgo, en ansia nos invade!, y yo hago todo lo que puedo para que luego no me llamen tortugo al volante, fama adquirida sin fundamento algulo sin duda….
Encuentro la playa de los molinos sin problemas gracias a Ana, yo nunca había estado en esa playa, pero la cosa no estaba como esperabamos, llovía, y el viento había pegado un buen bajón. En esos casos lo que se hace es esperar un rato, hacer unas llamadas, hacer un corrillo y ver un poco las alternativas….

Pero la cosa iba a peor, y decidimos movernos, yo en ese momento ya supe que no iba a navegar, había gastado pasta y tiempo para nada, pero había que seguir intentandolo, ya estabamos alli, así que….

Nos distribuimos de nuevo en los coches y decidimos tirar a la playa de traba, bordeando la costa. Durante el trayecto pasamos por la playa de lago, sino recuerdo mal ya había estado hace años en esa playa, y sólo me acordé al pasar por ella. Es un pequeño recunchito, y promete ser muy apetecible en verano.
Y llegamos a Traba, playa que destaca por la tremenda de rasca que hace todo el año, es una playa grande, con olas perfectas y donde el nordeste pega fuerte pero ese dia tampoco funcionaba, no llegamos ni a pie de playa, asi que continuamos hacia Laxe, donde nunca había navegado, donde creiamos que el este nordeste que estaba soplando funcionaría un poco mejor.
Cuando llegamos me soprendió lo blanca que es su arena y lo bonito que es ese pueblo, es pura costa da morte, con su puerto y con las casas de los pescadores a pie de playa, mezcladas por desgracia con hoteles y chiringos de nueva construcción que me hacía ver que en verano no tendría ese aspecto tan tranquilo.
Y la mala suerte nos acompañaba, se puso a llover, y mientras que Ana se daba coscorrones contra la pared por el mono que tenía, chey nos animaba, el veia viento y estaba seguro de que podriamos navegar. Así que decidimos tomarnos un buen bocata de calamares y seguir la espera, pero el desanimo me iba invadiendo poco a poco.
Tras una hora de charla entre colegas, Jose y yo decidimos volver a coruña con la moral por los suelos. Llevabamos mas de 5 horas dando vueltas sin haber conseguido nada. El resto de la gente decidio esperar.
Yo tengo una teoría que siempre, siempre me ha funcionado. Si tras haber estudiado las predicciones tienes en mente navegar en una playa, llegas a ella y el viento no está como debería, está todo perdido, da igual que te hagas cientos de kilometros en busca de unas mejores condiciones, ya no tienes nada que hacer, lo mejor es volver a casa, porque la mala suerte te acompañará todo el dia.